No maduré, hubo un momento en que perdí el tren.
No me parece mal. Conste!
Sigo haciendo la vida de joven estudiante en Santiago de mis 18 años. No me parece mal! Me gustó! Siempre quise irme a Santiago, a Madrid… yo sola…
Lo hice, claro! Aunque demasiadas veces pareció que no, yo no era de esas… me equivocaba, claro…
Y ahora qué?
Tengo sensación de final de etapa…
Sí…
Madrid se (me) acaba…
Dicen (creo que lo decía Sabina) que Madrid te atrapa hasta que consigue cambiarte… solo entonces te deja irte.
Hay gente que se queda un año, diez, veinte…hay gente que huye, odia esta ciudad por todo lo que implica. No tienen por qué gustarte los cambios… y menos si percibes que ocurren en uno mismo. los entiendo…
Siempre pienso en la gente que se ha ido.
Lo recordarán con nostalgia? O como una etapa que ya. O una etapa que ni siquiera recuerda que vinieron.
A mi me pasa con Santiago. No tengo absolutamente ninguna nostalgia, casi ni recuerdo, figura en mi CV y poco mas… un check más de la Niña que fui. Otro éxito.
Y ahora qué? Un día miro casas en Alicante, otras en el maresme, otras en las playas de mi infancia. (En ese pinar fui muy feliz jugando al fútbol con mi primo y hermano. Me gustaba el pueblo.
El paseo marítimo. Ahí estuve a punto de morir. Me caí al mar, me salvaron. No he podido olvidarlo,
Claro. (No debes volver al lugar en el que fuiste feliz, me recuerdo). Me llega alguna alerta antigua del
Barrio en el que en crié. Típico barrio de los años 80/90, no era un mal barrio. Ahora sí lo es, aquellas parejas que fundaron el barrio, van muriendo, los hijos se van del barrio, tienen varios hijos, los pisos salen a la venta por precios relativamente asequibles. Ventanas de ser de la capital se provincia con precios de la vivienda más bajos (y encima de un barrio trabajador venido a menos). Pisos de 3/4 habitaciones. Muy cuidados porque costaron mucho esfuerzo. Y en la city, en realidad, tampoco hay mucho más “ocio” que dedicarse a reformar la casa. Por un momento, apetece… por si acaso… tener ese refugio que siempre tuve (y ahora ya no tengo) por suerte, el piso vuela… ya decía yo que estaba “barato” y tenía pinta que herencia… con hijos deseando “repartir”. Hubieran aceptado cualquier oferta, la primera. Bingo! Es lo que ha ocurrido. Se notaba, se notaba. 30.000/40.000€ para cada hijo y a correr. (En la city es el sueldo de dos años de casi todo el mundo, en mi barrio más, un pastizal).
Qué relativo es todo!
Me entretengo, como siempre, simulando mi jubilación… me encanta esa herramienta de la SS, confieso. Todavía no han incorporado los atrasos de 2025, ni la subida de 2026, ni mi promoción… al final, en realidad, la promoción es importante porque le dará un poquito más de pensión todos los meses durante ¿20 años? a la ancianita que seré … un pastizal vamos…
El simulador permite ver que pasa si mañana mismo me despiden (o me largo) , firmo convenio con la SS por la base mínima y nunca más vuelvo a currar…
La cifra me satisface, la verdad. Podría vivir con eso… incluso con la cantidad (descontando inflación que ponen).
Me iría de Madrid, claro. Ahora solo vivo aquí por el curro y porque a mis casi 50 no tengo ni idea de donde quiero vivir… que no sea aquí, en Madrid…
Le doy muchas vueltas, claro… me veo siendo la Julia de verano azul o el personaje de los aires difíciles de la novela de Almudena grandes. No es una crisis de edad. Leí la novela en la city (antes de venirme) y me vi…
Me queda cumplir el objetivo por el que me vine aquí, me digo… encontrarla… mi yo tauro dice que de aquí no nos vamos hasta que haga check en el último (el único) objetivo…
Como si más allá de la M40 , no fuera posible…
Siempre he pensado que nos encontraríamos aquí y me compraría la casa y me iría a vivir a su pueblo (un pueblo pequeño con mar)… seguramente no funcionaría a largo plazo con ella, pero bueno,
Yo ya tendría mi vida y mi casita con vistas al mar en pueblo costero. Uno cualquiera, qué más da!
Menuda testaruda! Casi 50… y erre que erre con el plan inicial…
A ver si aguanto otros 5 años en Madrid, me propongo… como meta alcanzable… llevo 5 años en este curro, puedo…repetir… tengo herramientas. Y con un objetivo, plazo fijado aguanto lo que sea. En mi peores momentos en la empresa (e incluso ahora), me hice un calendario con los días presenciales…122 días /año. (Eso sin contar que a veces nos dan teletrabajo si los críos no tienen colegio, por aquello de la conciliación). Se hace llevadero. Cada cierto tiempo elimino las semanas que van pasado, me quedan 70, 60, solo 30 días presenciales este año? Como una condena. Sí. Pero funcionaba. Está hecho. Otro año más “cotizado”. No me quedan casi días presenciales hasta la jubilación.
Esto está hecho. No era/es una gran actitud (lo sé), pero de la forma más absurda me ha llevado a promocionar. Ya ves. Yo tachando dias presenciales y ellos… sabe dios en que están! Cada cosa que hacen y no hacen confirma que no se enteran de nada (mejor así!)
Mi promoción me permite aspirar en 2 años a ser directiva. Somos pocos en este nivel, son muchos los que se jubilan por arriba (simple reemplazo natural. Todos entraron como becarios hace 40 años). No entró nadie más hasta hace 5 años y ahí vamos… cubriendo etapas…
Es una posibilidad. Se han inventado ese bloqueo. Tienes que llevar dos años en mi nueva posición. Para llegar al siguiente nivel. No me apetece currármelo…ya fui jefa y mira no…, no compensa… por algo no he tenido niños , que les eduquen en valores en sus casas.
No supondría una mejoría relevante en mi pensión futura y yo ya solo trabajo para mejorar mi pensión futura.
En fin… toda la vida currándomelo, para entender y resolver este rompecabezas /puzzle /laberinto que es la vida y al final resulta que se resolvía ella sola. No había nada que resolver, en realidad.
Esa es la conclusión de mis casi 50.
No me parece del todo mal, la verdad.
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