martes, 18 de septiembre de 2018

Lo que se mide...

una de las frases más famosas en esto del gestión de empresas dice que lo que se mide se hace...

esta semana estoy comprobando que es cierto...

desde ayer, por primera vez en mi vida, tengo que fichar...

y me está encantando, oiga...

soy una persona de principios (y en esto pues también)... qué le vamos a hacer?

el mecanismo es total...

ficho desde el ordenador y se pone a contar el relojito (como un taxímetro, casi)....

y va sumando horas....

ayer hice dos horas de más....

y hoy me las tiene ya descontadas de mi jornada laboral....

ha sido encender el ordenador, fichar y decirme la maquinita que solo me quedan 6 horas (y pico) de curro....

echar cuentas....

a ver... he llegado a las 7:45....

y pensar... ah, pues para las 14:00 estoy fuera si quiero....

no lo haré... pienso acumular horas como si no hubiera un mañana (el máximo son 5)....

llegar cada día... fichar y comprobar que solo te quedan 3 horas (y pico) de curro (si quieres)....

debe ser total....

a partir de las 11 de la mañana ya empiezas a "acumular" para el día siguiente....

lo de fichar me está molando, sí...

la teoría también dice que hay que tener cuidado con lo que se mide....

porque claro... si mides tiempo de presencia .... tienes tiempo de presencia....

y a los hechos me remito...

pero mira... ese no es mi departamento....

ellos miden y yo hago... y me siento "realizada" por ello...

tan simple como eso.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Se aceptan sugerencias...

en el desayuno...

amiga1: - ¿qué estás haciendo para encontrar a la mujer de tu vida?

yo: - vivir...

 Mi reflexión: ¿qué más debería estar haciendo? no sé... alguna sugerencia?

martes, 11 de septiembre de 2018

Pues me ha gustado...

Aquella noche
Cristina Peri Rossi
Once de septiembreCristina Peri Rossi
El once de septiembre del dos mil uno
mientras las Torres Gemelas caían,
yo estaba haciendo el amor.
El once de septiembre del año dos mil uno
a las tres de la tarde, hora de España,
un avión se estrellaba en Nueva York,
y yo gozaba haciendo el amor.
Los agoreros hablaban del fin de una civilización
pero yo hacía el amor.
Los apocalípticos pronosticaban la guerra santa,
pero yo fornicaba hasta morir
–si hay que morir, que sea de exaltación–.
El once de septiembre del año dos mil uno
un segundo avión se precipitó sobre Nueva York
en el momento justo en que yo caía sobre ti
como un cuerpo lanzado desde el espacio
me precipitaba sobre tus nalgas
nadaba entre tus zumos
aterrizaba en tus entrañas
y vísceras cualesquiera.
Y mientras otro avión volaba sobre Washington
con propósitos siniestros
yo hacía el amor en tierra
–cuatro de la tarde, hora de España–
devoraba tus pechos tu pubis tus flancos
hurí que la vida me ha concedido
sin necesidad de matar a nadie.
Nos amábamos tierna apasionadamente
en el Edén de la cama
–territorio sin banderas, sin fronteras,
sin límites, geografía de sueños,
isla robada a la cotidianidad, a los mapas
al patriarcado y a los derechos hereditarios–
sin escuchar la radio
ni el televisor
sin oír a los vecinos
escuchando sólo nuestros ayes
pero habíamos olvidado apagar el móvil
ese apéndice ortopédico.
Cuando sonó, alguien me dijo: Nueva York se cae
ha comenzado la guerra santa
y yo, babeante de tus zumos interiores
no le hice el menor caso,
desconecté el móvil
miles de muertos, alcancé a oír,
pero yo estaba bien viva,
muy viva fornicando.
“¿Qué ha sido?”, preguntaste,
los senos colgando como ubres hinchadas.
“Creo que Nueva York se hunde”, murmuré,
comiéndome tu lóbulo derecho.
“Es una pena”, contestaste
mientras me chupabas succionabas
mis labios inferiores.
Y no encendimos el televisor
ni la radio el resto del día,
de modo que no tendremos nada que contar
a nuestros descendientes
cuando nos pregunten
qué estábamos haciendo
el once de septiembre del año dos mil uno,
cuando las Torres Gemelas se derrumbaron sobre Nueva York.

martes, 4 de septiembre de 2018

Ese momento de tu vida...

En el que alguien te pregunta si vives sola...

Y en lugar de pensar: ¿quiere venirse a casa? Es esto una indirecta? Una proposición? 

Piensas... es una psicopata que quiere descuartizarme y deshacerse del cadaver sin dejar testigos? 

Ese momento...

domingo, 2 de septiembre de 2018

Yo confieso...

Que aunque nunca me pase ya por aquí...

Aunque bea ya no exista...

Entro en su (mi) correo...

Incluso en la carpeta de spam...

Por si acaso...

Alguien ha enviado o recibido una botella lanzada al mar...

(Casi) nunca hay nada... 

Pero sigo haciéndolo... si, la verdad es que sí. 

miércoles, 29 de agosto de 2018

Una gran estafa...

Llevo un mes en la city...

El primer agosto de los últimos 10 en los que no pisaré suelo madrileño...
Volveré ya en setiembre...

Si quieres resultados diferentes, haz cosas diferentes...

Y voilá...

Me gustaría decir que ha sido un mes de cambios, transformación y decisiones y tal...

Seguramente lo esté siendo...

Todavía no lo sé...

Lo sabré cuando pise suelo madrileño y se me caiga el alma a trozos...

Desde que estoy con esto del Coaching he descubierto que en determinados momentos (toá la vida, amos) me desconecto de mis emociones sin más hasta un momento posterior... 

Este es un momento de esos... simplemente actuo guiada por el sentido
Del deber, sin pararme a sentir (iba a poner pensar pero no, es sentir)

Ahora no puedo permitírmelo...

Ya lo haré...

Y así he pasado 42 años... permitiéndomelo a ratitos...

No ha estado mal...

Me va mejor cuando no me lo permito, la verdad...

Uy, me he ido...

Iba a contar...que en esta vuelta me he tropezado (es inevitable) con mi único referente lesbico de juventud....

La hija de la jefa de mi hermana... 

Típico caso "aceptado" de forma tácita ... se subía a dormir la siesta con su amiga del colegio desde siempre hasta que ya eran demasiado mayores como para que .. la cosa no saltase... sin novios (ninguna), 24 h juntas, compartiendo todo...

Blanco y en botella....

Todo en la normalidad de las cosas que no se dicen...

Un día una de las dos (la otra) desaparece y preguntar por ella es incomodo... evaporación...

Uhmmm...

En fin...yo todo esto lo vivi desde la barrera... desde mis 14 hasta los 32...

Nunca he tenido una relación fluida con ella...era bastante más mayor que yo (quizá 10?) ... yo era la hermana pequeña  de una empleada ... y aunque he estado mucho en su casa era por razones circunstanciales ... ella es bastante asocial de su grupito y yo... pues eso que igual somos espejos... 

La verdad es que siempre he sentido cierta atracción/curiosidad... mezclado con el pavor que me producía , claro, esa misma atracción y curiosidad... 

No es raro... era mi único referente... de normalidad ( lo mío no es tan grave, pensaba creo, pienso, supongo)

Hemos vuelto a tropezarnos, no lo he buscado pero es inevitable... 

Yo la he visto cinco veces , ella tres...

Varias veces me ha producido un cierto vuelco en el estomago ... confieso...

Han pasado diez años...

Ella sigue con la misma rutina (podría encontrarme con ella todos los días...si quisiera o quisiese) 

Yo... qué contar? 

Quizá sea la única que entiende (sabe) por qué me fui (y lo respeta, quizá lo admire... ole tus cojones tía) 

Ha pasado de mirarme como si fuera un bulto sospechoso o directamente transparente (lo cual me venía hasta bien... para mantener bajo control el pavor/curiosidad/atracción ) a... fijar su mirada... en mi (quizá también , no podemos descartarlo, porque conoce la situación que me ha obligado a venir a la city todo el mes y se compadece, quién sabe?) 

Yo he pasado de mirarla con curiosidad/atracción/admiración a mirarla/tratarla quizá... como ella me trataba a mi...

Saludo... evito sin más...

Ella inicia el saludo yo lo cierro... 

Hola...blablabla 

Si, ciao... es mi respuesta.

A continuación envío un whatsapp contando la historia y la cierro con un es mi última bala si todo lo demás falla, siempre puedo volver aquí y sentarme con esta que a estas alturas algo de morbillo pues hija si que me da, las cosas como son.

Y pienso en todas esas historias que admiramos en las que dos chicas se conocen en el colegio, la vida las separa y se reencuentran con el tiempo y acaban juntas... 

Y pensamos... vaya, que gran historia de AMOR! 

Aquí, en la city, me han contado una de esas. Es acojoante la frecuencia con la que pasa.

Y pienso... mira, si acabo con "mi última bala"... podríamos contar (la gente contaría) que nos conocimos con 14 y 24 (no sé exactamente la edad que tiene)...y que 30/40/50 años después acabamos juntas por la magia del amor...

Jajajaj, la historia les colaría a todas...

Cuando la realidad es (sería) bien distinta...

Vuelves a la city, te lías con lo que hay porque bueno, es seguro y puestos a 
Volver a casa pues te sientes como en casa con ella (también) y claro el morbo ahí sigue... pero de ahí a que sea una súper historia de amor...

Pues mira, que no. 






domingo, 19 de agosto de 2018