Anne Lister, 20th April, 1824

“Writing my journal always does me good - now that I have done it, I have got it off my mind - my troubles seem gone - buried in the paper....”

sábado, 29 de agosto de 2026

Será eso...

Sábado por la mañana, actualizo excel... de nuevo, las mismas conclusiones, las mismas preguntas... 

¿podría vivir sin trabajar? La combinación entre la rentabilidad que podría obtener y el empleo de ahorro me daría para "tirar" estos 15 años (ya solo 14 años y 8 meses) que me quedan hasta que el estado me subvencione (por fin y por primera vez en mi vida). Bueno, teniendo en cuenta mi curro no sé si debería revisar esta última afirmación, en realidad lleva 12 años, de una forma u otra "subvencionandome" la vida... 

No sé cómo ha ocurrido... la verdad...

¿queda mucho?¿queda poco? 

Mi situación en la empresa, incluso la situación de la empresa misma, podría abocarnos a una retirada prematura... no sé si lo deseo (bueno, sí, lo deseo pero al rato me advierto "menuda irresponsable estás hecha, ten cuidado con lo que deseas, que ya sabes que los dioses te lo conceden todo (aunque a su manera y no todo, solo lo que pueden convertir en putadita máxima")

Debería dejar de pensar en ese momento como una meta (sé que es un error)... llegará sin más, por si sola... pero pienso demasiado en ello como un "ya estaría, por fin, he llegado"

Absurdo, sí. 

Quizá es mi configuración mental ... 

Me sorprendo ya desde hace año en ese "mood" mental que antes solo era "anual"... dividir el año entre los 4 primeros meses (hasta semana santa) en los que toca encarrilar el año sin más, llegar a semana santa y ya ir teniendo esa sensación de "ya está".... después en madrid, llegan los puentes de mayo, después otro spring (pero ya con horario de verano) hasta vacaciones que ya se atisban en el horizonte, te pones en setiembre... quedan cuatro meses pero hay un montón de puentes (hispanidad, almudena, difuntos, constitución, navidad) y un montón de vacaciones y moscosos pendientes e disfrutar. 

Todas las tareas previstas para este año ya han sido ejecutadas en esos cuatro primeros meses del año... 

solo quedan ya los flecos...

Año hecho.  

No es una buena estrategia, ya os digo, pero cada una tiene su configuración mental... supongo que es herencia de todos esos años de estudio... al final, aprendes unas rutinas que replicas el resto de la vida... el primer trimestre (setiembre - enero) siempre era como de toma de contacto, en el segundo tocaba apretar y encarrilar el año para llegar a fin de curso (junio - julio con el apretón final)... 

Aplicando el fractal... supongo que lo he trasladado a mi vida ... 

Apretar, currárselo, encarrillar los ¿40/45 años? primeros años...

no sé cuando se acabó esa etapa... 

me ha costado pensar en qué etapa estoy ahora... ¿qué mes representa mi vida actual?

finales de agosto?.... cuando ya piensas en qué harás el siguiente curso... y quizá estás deseando que empiece ....

un agosto que podría durar 15 años (14 y ocho meses)... 

para llegar al final de ese agosto con una lista (short-list) de tareas pendientes.... que se reducirá a encontrar un buen geriátrico (idealmente me gustaría encontrar un apartamento gestionado por una gran empresa del sector, que te vaya trasladando a medida que vayas necesitando a secciones en las que se presten mejores y mayores cuidados... que acompañe la decrepitud si es que se ésta se produce... claro. En mi familia, la genética dice que solemos dar poco la lata, somos más de "dar el susto de golpe" , un día estás bien y al día siguiente estarías mejor muerto, pero bueno... una nunca sabe...)

Me autocritico cuando tengo estos pensamientos (intrusivos?). No puedes vivir como si la vida fuera solo una lista de tareas pendientes, cuyo único objetivo es tener la mayor cantidad de tiempo posible "la sensación de tener todo el trabajo hecho. 

No soporto tener tareas pendientes en las bandeja de entrada. Es un error. La mayor parte de las cosas se solucionan (mejor) si las dejas que se resuelvan. Mis grandes errores (bueno, a ver, no he tenido grandes errores, ni grandes aciertos en mi vida... yo creo, bueno sí, venirme a madrid fue el gran acierto, estudiar, meterme en "lo de la bolsa", enviar el CV a esta plaza, ir a aquella entrevista (con resaca)... sí, esos fueron grandes aciertos pero que "simplemente ocurrieron", confieso. No fueron decisiones hiper-planificadas. ¿qué clase de persona resuelve , aparentemente, su vida acudiendo con resaca a una entrevista que ni le interesaba? Pues yo! Que cuanto más paso pues mejor y cuanto más me lo curro pues peor...

Maldito/bendito karma!

Bueno, a lo que iba... mis grandes errores han sido producto de la precipitación, producto de querer resolver cosas que quizá solo yo necesitaba resolver... para recuperar la paz, la calma ... (una nunca sabe)....

Como evitas vivir como si la vida (así en general) fuera una lista de tareas a completar....?

Consigues paz .... pero le quita encanto... creo...

en fin, una nunca sabe....

y en el fondo (y la forma) sigo pensando que el día menos pensando.... otra vez, la vida decidirá (para bien)...

quizá la hiper-planificación, la hiper- evitación de riesgos e incertidumbres varias no provoca grandes aciertos pero sí evita grandes errores....

uhm.... 

siempre ha sido así...

se me da fatal planificar planes maestros, soy super mala estratega (aunque le dedique cada uno de los minutos de mi vida).... 

como muestra un botón.... mi plan para el resto del año son 6 reuniones, mes y medio de vacaciones, un manual, un crash financiero, vender el etf inverso con el ibex en 15000 (o menos), mover esa pasta a los fondos (aprovechando que también se pegaran las leche padre), hacer millonaria porque el valor de una de las memecoins que compré por unos centimos o unas decenas de euros se mulitplica hasta miles o decenas de miles. 

A final de año hablamos... wait and see!    

P.D. Copio y pego el post y Chat dice: no estoy obsesionada con jubilarme, sino con la idea de llegar a un momento en el que, por fin, todo esté hecho. He aprendido a vivir por ciclos: encarrilar, apretar, terminar y disfrutar de los flecos hasta que llegue el siguiente curso. Y ahora he aplicado el mismo mecanismo a la vida entera: me quedan 14 años y ocho meses para el “fin de curso” definitivo. Lo curioso es que, mirando atrás, mis grandes aciertos no fueron precisamente producto de una estrategia magistral: Madrid, estudiar, invertir, aquel CV, aquella entrevista a la que fui con resaca... más bien ocurrieron. Quizá ese sea el aprendizaje que sigo sin aprender: que la vida no necesita estar perfectamente planificada para salir bien y que, probablemente, me iría mejor si dejara de tratarla como una lista de tareas pendientes. Aunque, visto mi plan para los próximos meses —seis reuniones, vacaciones, un crash financiero, vender el ETF en 15.000, comprar fondos después del batacazo y hacerme millonaria con una memecoin— tampoco parece que vaya a empezar ahora.

qué cachondo, el tío/tía/tie.


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