Anne Lister, 20th April, 1824

“Writing my journal always does me good - now that I have done it, I have got it off my mind - my troubles seem gone - buried in the paper....”

viernes, 23 de octubre de 2026

Todo ventajas, también te digo...

 Me escribe un compañero de trabajo, a su jefe directo le han suspendido el tratamiento y pasa a paliativos...

me impresiona...

los últimos seis años lo he visto pasearse por mi misma planta... nunca ha sido mi jefe...

tenía (tiene) un sentido del humor socarrón, esa gente que pone motes (el hijo puta era certero), llegué a saber cual era el mío, muy critico con la empresa y con todo, el tipico que se cree la última coca-cola del desierto (me sorprendió su linkedin en el que parece un mago de la dirección de personas), menosprecia las habilidades de todo el mundo pero al final, vaya usted a saber por qué, cuenta con la fidelidad y cariño de sus "chicos"... (quizá porque sus chicos saben jugar a eso de "me engancho a este jefe y que me lleve hasta la cima). Mezcla de admiración e interés...

yo tuve un encontronazo con él, una tontería, volvía de comer, yo estaba hablando con sus chicos de un tema de bolsa, entro al despacho a recriminarnos la conversación, sus chicos callaron, yo no... me puso la muleta y entré... hora de la comida, en esta ilustre empresa todo dios se dedica a lo suyo y nos dices a nosotros... 

la conversación acabó comparandome con su hija de 9 años... (buf..., sí, es relativamente joven y tiene críos pequeños)...

sus chicos me defendieron después, intentaron mediar, mi postura fue "pero como se le ocurre infantilizar a una mujer? y encima siendo jefe", pero en qué mundo vive...

le dijeron que me debía una disculpa...

alguien me dijo... no le hables más...

yo contesté... pero si no nos hablamos, vivmos vidas paralelas, ni se va a dar cuenta, nos decimos hola y adios como quién se encuentra a un vecino en el rellano... 

sí, ha jugado su papel en el pasilleo... me he enterado de muchas cosas (de lo mío), gracias a que era el vehiculo perfecto entre las alturas y las bajuras... y yo tengo oídos (señor juez)...

era nuestro topo en las alturas... (lo contaba con tono burlón... no tienen ni zorra idea, ahora se les ha ocurrido esto o lo otro, ni zorra idea... o cuestionaba el ascenso de uno u otro, en mi caso fue quién comentó que habían retrasado mi promoción (a la que objetivamente tenía derecho) para darsela a la jovenzuela ambiciosa... en la siguiente reunión con mi jefe lo calcé... sé que has tachado mi nombre de la lista... se quedó blanco... ¿como sabes tú eso? (no pudo/supo ni reaccionar para negarlo en un primer momento).

hecho el resumen, y prescindiendo de que cumplía su función en el ecosistema oficinil, no es normal que me haya "afectado" tanto...

como un poco la insoportable levedad del ser...

que hoy estás y mañana no...

ostras, perra vida... como si a esa gente que forma parte del paisaje (y que nunca te preocupas de lo que le pasa o no, porque básicamente no le pasa nunca nada "transcendental", más allá de criar a sus hijos, elaborar sus teorías por los pasillos, respirar y etc )  no pudiera pasarle algo así ...

un día te cruzas casi todos los días con alguien que lleva ahí siglos y que das por supuesto (un obstáculo más o menos amable, dependiendo del día), una pieza sin más... 

te vas de vacaciones y ...

al rato te detectan algo avanzadisimo... y del tirón... 

piensas bueno no será nada, al final, quimio, radio, y listo... una temporada jodida y listo... 

pero llegan las noticias un viernes tarde y... 

lo flipo!

Me analizo, claro, porque no es normal que me impacte... que de repente mute mi sentido de la vida ....

que yo ya tengo una edad... y racionalmente sé que ahí fuera a la gente le pasan cosas chungas a cada rato... y por ese mi mantra "virgencita que me quede como estoy porque hoy, ahora, aquí, estoy bien, estable (dentro de la gravedad), no me duele nada ni fisico ni mental, tengo paz (aquí), aunque ahí fuera... confieso que a veces me noto demasiadas ganas de venirme a casa... (supongo que quizá le pasa a todo el mundo... uf... que ganas de hacer mi curro e irme a casa... con esa sensación convivo... no sé si es bueno o malo... tan malo es querer venirme a casa (a estar a lo mío) todo el rato, como no querer ir a casa (supongo)...

me digo... 

mira, será que mi asociabilidad y mi cambio de aires periódico me ha ayudado, sí...

he tenido pocas situaciones (quizá ninguna) así...

ya digo que soy de dos familias espectacularmente sanas que suelen morir de "muy" viejo sin haber casi pisado un hospital (eso sí, como lo pisemos... nos vamos del tirón a la mierda). Me lo recordaba estos días la ilustre mari carmen que antes del verano estaba como una rosa, parecía que dramatizaba su situación para no ser desalojada (me pido tener esa cabeza y cuerpo a los 87) y en una semana de hospital se fue a la mierda, se demenció y la sedación fue su única opción. Nos representa, sí... 

supongo que en cuanto a amigos y allegados es también cuestión de estadistica y en esto la estadistica juega a mi favor...

si mantienes pocas relaciones y encima son de corta duración las posibilidades de que esto le pase a alguien cercano son practicamente inexistentes...

no todo iba a ser malo... ya ves...

reduces las cosas buenas (supongo, para quién le pasen) pero también las malas de este estilo que pasan por cienes estadisticamente cada día...

me parece un trato justo, la verdad es que sí.

virgencita que me quede como estoy...

ahí fuera a la gente les pasan cosas terriblemente terribles... 

un finde viendo (bollo) series, poniendo lavadoras y prolongando siestas...

sin más preocupación ni afán...

es todo un lujo... la verdad es que sí...

aprendamos a valorarlo... 

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