Ya conté aquí hace dos post que no tenía una especial relación de afecto con él, más allá de que era alguien que te encontraba por los pasillos y siempre rulaba infle de las alturas…
Me impresiona, he dicho a quien he podido… no me lo creo. Es como alguien que siempre iba a estar ahí. El típico que se metía 17 horas de curro… pululaba por ahí, siempre, con sus historias… mis orejas estaban siempre atentas a sus chismes. Yo no era de las suyas, en ese extraña forma en la que se crean los grupos naturalmente en las empresas, pero siempre pululaba (o era yo la que pululaba) por ahí en medio con sus noticas frescas de las alturas…
No me lo creo. ¿Como puede haberle ocurrido? No me lo imagino…
Pero vamos, si es que ha pasado un año desde lo de madre y sigo diciendo “mis padres” (bueno, mi padre…)
50 tacos , tengo…
Me pasa mucho… hay cosas que se me escapan… la desaparición es una de ellas… parece ser…
Y mira que a mí me ha desparecido gente, cientos, miles… en realidad, soy yo la que se desaprecio… pero una cosa (supongo) es el hastaluegui me largo de ciudad, trabajo, casa, barrio, novia, grupo de amigos (por si acaso allí me va mejor, y todos estamos más cómodos, yo qué sé…)
Que me cuesta volver en vacaciones y soy absolutamente consciente de que no echaría de menos en mi vida a ninguno de ellos…
Y sí, alguna vez he pensado… qué hago volviendo allí, compartiendo mi vida con gente que me da igual (y lo sé) y es mutuo porque serán los efectos del teletrabajo o del horario flexible o el horario de medio funcionaria pero la gente viene aquí, se comporta , no se mete en líos y solo quiere salir pitando… (lo mismo que en cualquier parte, diréis… no, yo no había sido tan consciente como aquí y ahora, en este curro).
Una cosa es esa, largarse, no volver… y otra cosa es quedarse y que alguien se evapore, de repente… del
Ecosistema, alguien con una función , rol y perfil tan marcado… que no te lo crees…
Que en mi curro hay decenas de gentes a las que han cesado o jubilado o movido de planta y departamento t te las encuentras de pascuas en ramos o ni eso, y nunca mais y bueno… sin más…
Pero esto? Pues me sigue pareciendo increíble…
No encontrarlo rajando de la última ocurrencia de las alturas…en medio del pasillo…
Si, la verdad es que sí… va a ser raro…
50 años tengo… y me encuentro desconcertada porque él haya sido esta mi primera vez. Seis años cruzándonos por los pasillos sin casi dirigirnos la palabra… quien nos hubiera podido decir… que me daría una última enseñanza (le gustaba enseñar a sus chicos).
La vida me ha tratado bien… no me ha dado pero tampoco me ha quitado.
Empate, supongo.
Con eso me quedo.
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