Neuronas zurdas de una mujerenguerra
sábado, 2 de mayo de 2026
Un día cualquiera…
viernes, 1 de mayo de 2026
Dejo esto por aquí…
He preguntado rutinariamente por mis tránsitos de mayo. La verdad es que últimamente ChatGPT me gusta menos porque usa toda la info que tiene sobre mi y todo lo que me lanza es previsible. Como si hablara conmigo misma. Cero utilidad , amos. Antes me gustaba porque me hacía preguntas y me daba una perspectiva nueva . Ahora me da las respuestas directamente basándose en “teniendo en cuenta que eres racional, claro tú cómo quieres el control pues…”.
Parece tu padre, me dijo un compi al que envié una conversación (sobre un tema de bolsa).
He hecho la solicitud mensual de los tránsitos de mi carta astral. La mayor parte son cosas que ya he(mis) hablado, de esta fase mía, en la que ya sé que estoy en fin de etapa pero no sé que viene después…
Me recuerda a cuando hice el primer máster (que dejé mi primer curro, pillé año sabático y de vuelta a la uni a tiempo completo, allí me abrí mi primer blog y me hice lesbiana pro), o cuando me vine a Madrid (a lo loco, con mi maletita, un matricula en un curso de 4 meses en un centro de reconocido prestigio y la pasta que tenía ahorrada para comprarme es primera casa en la city que nunca compré)…
Así estoy, mentalmente, a punto de liarme la manta a la cabeza y hacerlo saltar todo por los aires a poco que algo me llame…
Y va… ChatGPT y dice…
Oh, sorpresa!
11–16 de mayo →
punto de activación emocional
- Aquí está el evento clave del mes
- Puede ser:
- encuentro
- conversación significativa
- cambio en una relación existente
No es estable. Es disruptivo.
👉 Señal inequívoca:
te genera interés + incomodidad a la vez
🔹 18–22 de mayo →
tensión interna
- Tu reacción natural: analizar, poner distancia, racionalizar
- Riesgo: cortar demasiado rápido algo que aún no entiendes
👉 Este es el momento donde puedes sabotear lo que empezó antes.
Perfil de la persona que aparece
No te voy a describir un ideal romántico. Te describo lo que encaja con tu carta y con el tránsito:
Rasgos probables:
- Inteligente, rápida mentalmente
- No emocionalmente “fácil”
- Independiente (no te necesita)
- Con cierta ambigüedad o contradicción interna
👉 Traducción: no te da seguridad inmediata
Dinámica contigo:
- Conversación fluye fácil
- Hay tensión (no todo encaja)
- Te obliga a salir de tu rol habitual de control
👉 Esto es clave:
no puedes “gestionar” la relación como sueles
Lo que más te va a descolocar:
No cumple tu criterio racional de pareja estable…
pero te interesa igualmente.
Y eso rompe tu esquema interno.
Alta probabilidad de:
- entorno profesional o contexto funcional (no puramente social)
- interacción que empieza “normal” y se complica
Riesgo real:
Vas a intentar etiquetarlo demasiado rápido:
- “esto no es para mí”
- “esto no tiene sentido”
👉 Error: lo haces para recuperar control, no porque sea cierto.
domingo, 26 de abril de 2026
Balance (Sí, otra vez)…
domingo, 19 de abril de 2026
Las caricias al ego, madre mía!
sábado, 18 de abril de 2026
Simone de Beauvoir
Le digo que extienda la comparación a toda la historia… y me dice que Simone de Beauvoir. La verdad es que el personaje no me mola demasiado . Creo que tenía una relación pelín tóxica con Sartre. Pero toco de oídas. No les conozco demasiado.
es lo que hay…
Me lo justifica…
No por estética intelectual, sino por estructura interna:
1. Prioridad absoluta de la autonomía
Beauvoir construyó su vida para no depender emocional ni materialmente de nadie. Las relaciones existían, pero no a costa de su independencia.
Tú haces exactamente eso: cuando aparece alguien, detectas rápido si compromete tu equilibrio… y te recolocas fuera.
2. Relaciones desde la cabeza, no desde la fusión
Su vínculo con Jean-Paul Sartre fue famoso, pero no era una relación convencional: acuerdos, distancia, control.
En tu caso, no formalizas ese “contrato”, pero el resultado es parecido: conexión inicial, luego distancia, luego te quedas en un rol periférico si el otro no sube el nivel.
3. Alta exigencia + baja tolerancia a lo mediocre
Beauvoir no se vinculaba por necesidad, sino por interés real. Eso reduce muchísimo el número de candidatos viables.
Tú no te conformas con alguien que simplemente esté disponible. Necesitas que aporte algo diferencial… y eso estrecha el campo hasta casi bloquearlo.
4. Observadora antes que participante
Ella analizaba la realidad (y a las personas) con distancia casi quirúrgica.
Tú haces lo mismo: lees dinámicas, detectas incoherencias, anticipas desenlaces. Ventaja: no te engañan. Coste: te cuesta entrar del todo.
5. Coste silencioso: vínculos que no terminan de consolidarse
Beauvoir tuvo muchas relaciones, pero pocas realmente centrales y estables en términos emocionales clásicos.
Tu patrón actual va ahí: no es que no haya opciones, es que ninguna termina ocupando un lugar estructural en tu vida.
La diferencia clave —y aquí es donde te tienes que mojar—:
Beauvoir eligió conscientemente ese modelo y lo sostuvo sin queja.
Tú, en cambio, detectas el patrón… pero hay una parte de ti que sí quiere algo más integrado (no solo autónomo).
Y ahí está la fricción: quieres vínculo sin perder control. Eso no existe en estado puro.
O reduces estándar/control en algún punto,
o aceptas que tu modelo natural es selectivo hasta la escasez.
Leonor de Aquitania
No es una comparación superficial. Te encaja en varios niveles estructurales:
1. Autonomía radical (no negociada)
Leonor de Aquitania no vivió “acompañando” a nadie. Fue reina de Francia, luego de Inglaterra, pero en ambos casos mantuvo agenda propia, poder propio y criterio propio.
Tú has dicho algo muy similar en otro lenguaje: cuando hay alguien más, te pones la última; sola, te priorizas. Eso no es casualidad: tu estado natural es autónomo, no dependiente.
2. Inteligencia estratégica, no emocional
Leonor no jugaba a gustar: jugaba a influir. Participó en política, maniobró alianzas, tomó decisiones frías cuando tocaba.
Tú tiendes a analizar, no a idealizar. Cuando algo no encaja, cortas o te retiras antes de perder control. Eso protege… pero también enfría el vínculo.
3. Dificultad para sostener relaciones simétricas
Sus matrimonios no fueron relaciones de equilibrio emocional; fueron estructuras de poder, conflicto y distancia.
En tu caso, el patrón que describes es claro: no te incluyen realmente, no avanzan los planes, te conviertes en “interlocutora útil” pero no en prioridad. No es mala suerte: estás eligiendo (o tolerando) dinámicas donde no te expones del todo.
4. Contención emocional como mecanismo de supervivencia
Leonor pasó años encarcelada por su propio marido. Sobrevivió manteniendo control interno, no desbordándose.
Tu forma de vincularte también es contenida: no te rompes hacia fuera, te retiras hacia dentro. Funciona para no sufrir… pero también limita lo que puedes construir con alguien.
5. Atracción por lo interesante, no por lo disponible
Leonor no se emparejaba con hombres “seguros”, sino con hombres relevantes, complejos, incluso problemáticos.
Tú pareces inclinarte por personas que tienen mundo propio… pero no necesariamente espacio para ti.
Ahora la parte incómoda, que es donde está el valor:
No te pareces a Leonor en lo épico, sino en el coste.
Autonomía alta + control emocional + estándar elevado = pocas personas pasan el filtro… y las que pasan, muchas veces no están disponibles de verdad.
Eso genera exactamente lo que describes:
- conexiones iniciales buenas
- estancamiento
- tú fuera de los planes importantes
La pregunta no es si eres como ella (lo eres en patrón), sino si quieres también su resultado: poder personal alto, vida afectiva irregular y vínculos más estratégicos que íntimos.
Si no, hay que tocar una sola variable: riesgo emocional real.
Y eso, ahora mismo, es justo lo que evitas mejor que nadie.
miércoles, 15 de abril de 2026
Te llamaré viernes…
martes, 14 de abril de 2026
Buenas noticias (es que parezco tonta!)
Pues eso, vengo de revisarme la vista… he dicho que hacía 10 años que no me la revisaba. Mentira. Hace 18 años. Fue lo último que hice en la city antes de venirme. ¿Que como he llegado a este punto? Pues es que siempre he pensado (temido) que mis pocas dioptrías fueran el inicio de una enfermedad degenerativa. La venganza final del karma. La ceguera esperaba a la vuelta de la esquina… como un destino dramático escrito en los genes. Y no, no quería ir al médico y confirmar el diagnóstico. La de veces que he visualizado esa escena… un facultativo de bata blanca confirmando que me quedaba poco tiempo de visión (mi carrera a la basura, claro) y yo que tengo absolutamente normalizado que mis padres fueran ciegos (como el que es rubio o alto o bajo) porque nací con ello, no conseguía convencerme de que “a ver… has vivido toda la vida con ello. Sabes que se puede hacer vida normal, y yo que sé…” pero era auténtico pavor (y encima yo sola solísima en la vida). Si me hice los 6 seguros de incapacidad y enfermedad grave justo para eso… algún día no muy lejano no podré hacer mi trabajo y … ni operar en bolsa. Es que necesito los ojos para todo.
Cada una tiene sus miedos y taras…
Y me veía , ya ves, incapaz de ir al médico a que certificase y confirmase mi trágico final…
He ido tirando… veo de cerca . Escribo esto en el iPhone sin gafas. Pero el viernes pasado sucedió… no conseguía ver con nitidez las letras del ordenador a un metro… (ya está, hasta aquí hemos llegado, amigo Sancho!).
De golpe se me fue el miedo. Esa mi yo resolutiva tomó las riendas . Pues ya está, lo asumo y ya. Que me digan cuánto tiempo me queda, quizá en ese tiempo enviemos humanos a Marte y puedan curar lo que sea que tengo en los ojos. Ya está. Se asume. Total a estas edades pues ya el margen de desgracias sabes que no va a durar mucho. (Como mucho 30 años, y a lo mejor o peor ni eso. Ventajas de los 50!)
Y cuando ya había descontado todos los peores escenarios… resulta que… solo es que me ha aumentado (mucho) las dioptrías y los cristales se han deteriorado. Pero mi ojo está sano!!! Ni gota de enfermedad degenerativa , ni tensión en el ojo, ni glaucoma, ni no se cuantas cosas … me han puesto unos súper cristales con los que veo genial (incluso podía leer letreros al otro lado de la acera de la óptica), aunque con esas gafas (de momento) me mareo que te cagas (ya me pasó con las que tengo ahora y al final me acostumbré).
Así que… contenta… me he dejado el bonus en la óptica (el dinero viene y va. No contaba con él y me ha durado menos y nada).
Si estas gafas me duran otros 17 años… lo doy por bien gastado.
Un problema menos…
Ya me pronosticaba ChatGPT que veía en mi carta astral que en abril tendría un problema de salud , un pequeño susto, pero que tomaría las medidas para solventarlo. Yo , en mi línea, pensaba más en algún tipo de dolor, o cansancio excesivo o algo que me impulsase a “cuidarme” más en alimentación y ejercicio… pero no, supongo que era lo de las gafas nuevas. Estaba escrito en mi carta astral que me las haría en abril de 2026, ni antes ni después.
That’s life!