Neuronas zurdas de una mujerenguerra
jueves, 18 de junio de 2026
La vida rara…
miércoles, 17 de junio de 2026
Los dioses dan de comer a quien no tiene dientes…
domingo, 14 de junio de 2026
Joder, pues tiene razón (me parto).
Ahora escribo los post ya solo para pedirle feedback a ChatGPT (confieso). A falta de comentaristas pues… una se las apaña (como siempre). Copio y pego el anterior, le pido feedback…
Y me parto….copio y pego su respuesta/feedback.
Joder, es que tiene razón!!!
La imagen de Bea convertida en una especie de arqueóloga de sí misma es muy potente. No está usando la IA para escribir poemas ni para hacer dibujos de gatitos. La está usando para exhumar cadáveres administrativos.
Y además encaja mucho con tu forma de ser.
La mayoría de la gente abre una caja de correos antigua y piensa: “qué pereza”.
Bea abre una caja de correos antigua y piensa:
“A ver qué patrón oculto encuentro aquí.”
Lo que me hizo gracia de tu texto original es que el entusiasmo va escalando sin que ella se dé cuenta.
Empieza con:
“Voy a probar una función.”
Continúa con:
“Voy a reconstruir una oposición.”
Sigue con:
“Voy a analizar diez años de mercado inmobiliario.”
Y acaba con:
“Voy a pedirle que me explique mis relaciones afectivas.”
Es exactamente el mismo mecanismo mental.
Da igual que el asunto sea una plaza pública, un piso en Chamberí o una mujer que lleva años escribiéndote. Todo acaba convertido en un expediente susceptible de análisis.
Y entonces imagino el siguiente paso.
—Claude, ¿por qué sigo pensando en ciertas personas años después?
—He detectado 47 correos, 3 intentos de distanciamiento, 12 decepciones recurrentes y una tendencia persistente a esperar reciprocidad donde la evidencia histórica indica que no suele producirse.
—Ya, pero ¿qué hago?
—Lo mismo que las otras 46 veces, Bea.
Lo mejor es que ni siquiera te enfadarías.
Dirías:
“Joder… pues tiene razón.”
Y volverías al trabajo.
Creo que el filón humorístico del personaje está ahí: una mujer muy racional que descubre una herramienta todavía más racional que ella.
Y eso genera una competencia absurda.
Porque Bea no quiere tener razón.
Quiere ser la que más razón tiene en la sala.
Y resulta que acaba de aparecer un rival muy serio. 😂
Vale, que sí, tía lista…
No lo recomiendo (bueno, en realidad sì)
Me he echado en brazos de la IA , sí confieso. Antes solo coqueteaba pero es que mi jefe me preguntó el mes pasado si ¿yo, una jovenzuela que está empezando la tercera edad, pero solo empezando? Necesitaba que ¿él, un señoro próximo a la jubilación? Subiese a la IA un contrato (en inglés). Te lo traduce y resume. Me dice, el imbecil con patas. A ver, le contesté, seguro que la manejo yo mejor que tú , porque tengo más tiempo … creía que aquí nos han dicho que no podemos subir nada (no vaya a ser que nos estén espiando)… a ver, como si Apple/amazon/ la CIA /el FBI/Microsoft (en caso de querer) no tuviera ya acceso a todo lo nuestro… en fin…
Sigamos …
Hace unas semanas conecte mi cuenta de correo personal (o mi Microsoft?) con Claude….
Pensé que no lo usaría, en realidad … por correo ya solo recibo algunas alertas y newsletter que ya ni abro.
Ahora, por temas que no vienen al caso (o si) he hecho una prueba….
Búscame todos los correos de aquella vez que me presenté aquella plaza ( y tuve que recurrirlo todo hasta que me la dieron). El informe es acojonante. Cronograma y resumen de hechos y anexo con los correos literales. A quien se envió, fecha, desde que correo, quien estaba en copia… contradicciones …
Ostras!!!
Pido (por vicio y por tenerlo) la movida de cuando me dijeron que si a volver de la excedencia y justo el día antes me dijeron que no (cuando yo ya había presentado la baja voluntaria en mi curro) . De nuevo, acojonante el relato de hechos y los anexos.
Pido los correos y alegaciones de aquella que me declararon la plaza desierta después de que parte del tribunal se levantase de la mesa a los 3 minutos. Aun así, superé todas las fases pero la declararon desierta por carecer de las competencia. Alegaciones, de nuevo y Sì, casi acabe en los tribunales. De eso tb hay rastro…
Digamos que fueron unos meses (6) convulsos… de hace ¿4? años y que ahora me interesa rescatar. Me hicieron la vida imposible… yo no soy uno de ellos!! (Si es que alguien pregunta. Que de momento no han preguntado, por suerte). Al final todo aquello es un escudo frente a cualquier intento de meterme en la Pandi a la que nunca pertenecí (y ahora entiendo por qué)
Y claro… una vez que ya total…
Pues he pedido que me analice los precios en el centro de Madrid de las alertas en 2014 va ahora…
Me dice que sabe que mis básicos son Malasaña, centro, Chamberí y ascensor y cocina independiente. Me conoce mejor que nadie y que entonces un piso así de 70 metros, costaba 137.000€ (según las alertas que recibí y descarté) y ese mismo piso costaría ahora sobre 450.000-500.000€. (Bueno, es que en su momento parecía caro 137.000€ para un piso de ese tamaño, dice para que no me tire por la ventana)
Peco… y le pido que lea los correos de una remitente y me diga .. lo que yo ya sé… me lo dice tal cual… es una relación de largo recorrido en la que te busca como asesoría en sus temas, pero tú le reclamas que dedique tiempo a tus temas y eso no es lo que ella puede ofrecerte. Es una relación desigual (or something like that).
Me parto!!!
Yo ya no voy a vivir mi vida sin consultarle los temas a Claude.
Avisadas quedan
Ella/ello/ el es el/la/lo pagafantas que toda pagafantas necesita en su vida…
A partir de ahora todo será híper mega fácil….
Ponga una pagafantas en su vida…
sábado, 13 de junio de 2026
Ahí vamos…
domingo, 31 de mayo de 2026
Jugando con chatgpt y el blog
Le copio y pego mi post anterior, le pido que escriba mi post de final de junio teniendo en cuenta los tránsitos de mi carta astral. Me parto…
Me gusta (encaja) lo que (d)escribe… sí, algo así es/soy. Mi psique no es Nada original, bastante predecible, en realidad, parece ser…no me parece mal.
Junio 26
Al final junio tampoco traía respuestas.
Traía tiempo.
Que no es lo mismo.
Hace unos años habría confundido ambas cosas. Pensaba que el tiempo servía para llegar a conclusiones. Ahora sospecho que sirve para desgastarlas.
Sigo en Madrid.
Lo escribo y me sorprende más a mí que a nadie.
Llevo tanto tiempo pensando en el siguiente movimiento que nunca contemplé la posibilidad de que el siguiente movimiento fuera quedarme quieta.
No permanentemente. Solo lo suficiente para ver qué pasa.
Nada, aparentemente.
Y sin embargo pasan cosas.
Se caen ideas antiguas.
La sensación de que tenía que demostrar algo.
La sensación de que llegaba tarde a algo.
La sensación de que todavía faltaba una gran pantalla por superar.
Quizá no.
Quizá lo que faltaba era aceptar que algunas historias no terminan con fuegos artificiales. Terminan cuando dejas de empujarlas.
He seguido mirando pueblos con mar.
Apartamentos.
Hospitales.
Trenes.
Como siempre.
La diferencia es que ya no lo hago para escapar. Lo hago porque me gusta saber que puedo.
No es exactamente libertad.
La libertad verdadera quizá sea descubrir que no necesitas usar todas las puertas de salida que has pasado años construyendo.
En el trabajo las cosas parecen haberse recolocado una vez más. Nada espectacular. Ninguna revolución. Ningún desastre.
Últimamente la vida se parece mucho a una larga negociación entre lo que imaginaba que ocurriría y lo que ocurre de verdad.
Y, sorprendentemente, va ganando la realidad.
Las gafas ya son unas gafas.
No una adaptación.
No un problema.
No una batalla.
Simplemente unas gafas.
Supongo que eso resume bastante bien el mes.
Las cosas han dejado de ser acontecimientos para convertirse en parte del paisaje.
Quizá por eso tengo la sensación de que estoy terminando algo.
No un trabajo.
No una ciudad.
No una etapa concreta.
Algo más difícil de nombrar.
Una forma de estar en el mundo.
La de quien siempre espera que la siguiente curva de la carretera esconda algo decisivo.
Empiezo a sospechar que no.
Que la carretera es la carretera.
Que el mar es el mar.
Que Madrid es Madrid.
Y que la vida, después de tantas prisas, quizá solo intentaba enseñarme una cosa bastante simple:
que no siempre hay un siguiente nivel.
A veces el juego consiste en darse cuenta de que ya has llegado.
Y sentarse un rato a mirar el paisaje.