Menuda parrafada para explicar el estado actual de la situación…
He debutado en los 50 con la extraña sensación de que ya está, la sensación de trabajo (vida) ya hecho, ya está, como cuando acababas el curso con todo aprobado (o sobresaliente) y esperaba el verano, que pasaba plácidamente (demasiado, en mi caso), hasta que empezaba el siguiente curso. Esa sensación. Yo me aburría, confieso, en esos veranos eternos. Estaba siempre impaciente porque empezase el siguiente curso… (nunca fui muy normal).
Entretenía con los veranos viendo los vigilantes de la playa (o cualquier otra cosa en la tele), dejando pasar los días, entre recados e intendencia de la casa (de mis padres) y las ganas de que empezase ya el siguiente curso…
Pues ahí estoy… sí, me reconozco…
La mejor etapa de mi vida, me digo. Sin la inquietud, incertidumbre de épocas pasadas, sin metas por conquistar, sabiendo que todo en mi vida se resuelve por una suerte de automatismo (en los que algo habré tenido que ver, los buenos y los malos).
No tengo (ya no) de que preocuparme. Tengo (casi) todos los escenarios posibles (y alguno imposible) perfectamente simulados en mi cabeza o en ChatGPT . Como aquellos libros de elige tu aventura pero en lugar de volver a momentos pasados, proyectando el futuro.
Si pasa esto, hago esto y etc, quizá como uno esos flujogramas, sería más adecuado decir…
El pasado resuelto, el futuro resuelto, el presente resuelto. (Menudo aburrimiento, ya). Pero no es un aburrimiento pesado, difícil de llevar, es el aburrimiento de quien ha completado la tarea, alcanzado objetivos (que sí, visto desde hoy, nunca fueron muy ambiciosos, la verdad, pero visto desde antes era imposibles)…
Ahí estoy… en el mejor momento de mi vida… me digo. Con todo resuelto. Por fin. Incluso, los periódicos han decidido explicarme cosas que no entendía de mis últimos años en el trabajo. (Y que me han traído por la calle de amargura, aquella etapa de “intento hacerlo todo bien, yo creo que lo hago todo bien “ pero tanto en mi trabajo como en mi familia (de origen) no recibo más que broncas. Seré yo, señor? No, no era yo. Era el dinero. Paradójicamente , ambas cosas se solucionaron (las entendí) el mismo día. La cosa tiene su gracia. No diré yo que no.
Después de eso… la paz, la calma,…la sensación de “ya estaría” …
La sensación, también, de espera de inicio de nuevo curso…
Inconscientemente , claro, busco señales de que todo va bien o camino de ir a mejor (por si se me olvida algo, que seguro que sí)…
Veo una noticia que habla de un nuevo baremo de copago de medicinas. Me sorprendo. Pero la “gente normal” no paga las medicinas? Sabía que los pensionistas las tienen subvencionadas (claro), pero no recordaba que a la gente normal tb se las rebajan. Ay, es verdad, echo la vista atrás 30 años y recuerdo que a mi padre le daban casi gratis los ventolines cuando todavía curraba. Claro, yo no compro medicinas, salvo la caja de frenadol anual que me la automedico. Toda una suerte, sí. Creo que debo ser la única señora de 50 años que ha olvidado ese dato, por incomparecencia en la farmacia. Bendita genética la mía (que tiene sus cosas buenas, hasta los 80, que la cosa ira en barrena, si la
Genética sigue su secuencia lógica de acontecimientos, pero que nos quiten lo bailado).
El post se titula… amaia… porque ella me ha activado otra pregunta (check), por si. Contaba ella, en su post de instagram, post críticas por el mal concierto de Bilbao, que después del concierto, se fue a casa, se durmió, se despertó y ha estado dos días viendo series y comiendo palomitas (mientras el mundanal ruido la despellejaba). Ella ni se enteraba, hasta que un alma caritativa (tb llamado amigo) le hizo llegar que el mundo la estaba lapidando y que si pensaba anular la gira. Mientras, ella feliz en su mundo piruleta…
Mi primer pensamiento fue… uf, pues no sé si aislarse en las series durante 48 horas sin contacto externo es tan bueno como ella cree que es…
Mi segundo pensamiento fue… ostras, pero si yo hago lo mismo desde hace bastante tiempo (quizá desde la pandemia? Con pequeñas interrupciones (intentos?) que siempre acaban por confirmarme que la “vida burbuja” es la mejor).
Me lo he analizado, claro… pero sigo con la sensación de que solo es la forma más inteligente (y sana) de esperar al siguiente concierto…
Huir de todo y todos aquellos que nos hacen daño… aunque la falta de exposición a esas mierdas incrementa la sensibilidad (sí, eso tb me lo noto). A la mínima cierro. No estoy para aguantar (quizá sobre reacciono , sí, lo sé, pero aquí estamos).
Si es sano o no, lo sabremos en la siguiente etapa (que llegará supongo).
Escuchaba un podcast estos días en los que hablaban de la muerte de Umbral, que como era ateo, no tenía el consuelo de encontrarse con sus seres queridos en la otra vida. Mi pensamiento… yo ,aunque soy atea, sí creo que te vas encontrando con las mismas personas, vida tras vida. Mi fallo es que yo no me he encontrado con los míos en esta vida (todavía no). La sensación del patito feo… he dejado de buscarlos (sí) pero no he perdido las ganas (la esperanza?) de que ellos me encuentren… o que nos encontremos, un Martes por la tarde en un paso de peatones… yo que sé.
Ahí quiero creer que estoy, en el justo antes… con el trabajo hecho y las maletas preparadas… (incluso, quizá, sin necesidad de maletas). Mastercard para todo lo demás…
Cuánto tiempo durará esta etapa (sin que el aburrimiento, del malo, me consuma).
Wait and see.
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